El Colegio de Educación Especial San Rafael, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Granada, ha puesto en marcha durante el tercer trimestre el proyecto Hospital de Peluches, una iniciativa que transforma diferentes clases y asignaturas del Colegio en un espacio de aprendizaje lúdico, cercano y altamente motivador para el alumnado.
A través de este proyecto, el equipo docente integra los objetivos terapéuticos en un contexto simbólico inspirado en el entorno hospitalario con el objetivo de capacitar a los alumnos en la comprensión de los procesos asistenciales propios del sistema sanitario, favoreciendo su bienestar físico y emocional durante el itinerario, tanto en centros de atención primaria como en los entornos hospitalarios. “Este enfoque metodológico permite no solo avanzar en los objetivos terapéuticos, sino también generar un entorno emocionalmente positivo, donde el juego actúa como hilo conductor del aprendizaje, facilitando la comprensión, la participación activa y la transferencia de habilidades a la vida diaria”, explica la jefa de estudios del Colegio de Educación Especial San Rafael, Ana Cristina Muñoz.
Así, a través de juegos y actividades como Médicos por un Día, participan activamente en dinámicas que les permiten trabajar, entre otros aspectos, su desarrollo motor y funcional mientras cuidan de sus peluches, reforzando así también su implicación y su autonomía. Según explica la jefa de estudios del Centro, a través de este tipo de dinámicas funcionales y vivenciales, se ha observado una mejora en la autonomía personal, la coordinación motora y la capacidad para seguir secuencias de acción relacionadas con el cuidado y la atención sanitaria básica.
El proyecto ha favorecido también el desarrollo del lenguaje funcional, la interacción social y la expresión emocional, permitiendo que el alumnado utilice vocabulario relacionado con el ámbito de la salud en contextos reales y significativos. Del mismo modo, se ha apreciado una evolución positiva en habilidades como la espera de turnos, la responsabilidad en el cuidado de materiales y la comprensión de rutinas.
Las actividades han ayudado a reforzar, además, la autoestima y el sentimiento de competencia personal al asumir roles activos dentro del juego simbólico y las situaciones prácticas planteadas. Entre los logros observados, queremos hacer hincapié en el desarrollo de interés por el cuidado de los demás y capacidad para desenvolverse en situaciones cotidianas vinculadas al ámbito sanitario y del autocuidado. Algo fundamental para estos chicos y chicas”, explica el equipo.
Bienestar, motivación y acompañamiento
El Hospital de Peluches de San Rafael se enmarca dentro de la apuesta del centro por una atención integral, personalizada y centrada en la persona, en la que el bienestar, la motivación y el acompañamiento emocional son elementos clave del proceso educativo y terapéutico.
En esta línea, desde el equipo de trabajo destacan que el proyecto ha supuesto una experiencia altamente enriquecedora para el alumnado. “Se ha observado que el enfoque centrado en la persona y basado en experiencias significativas facilita una mayor implicación del alumnado en las actividades propuestas, aumentando su bienestar y predisposición al aprendizaje”, explican.
Del mismo modo, el acompañamiento emocional y el trabajo desde el juego simbólico han permitido reducir situaciones de ansiedad o rechazo ante contextos médicos, favoreciendo experiencias más positivas y comprensibles para el alumnado. Todo ello ha contribuido a reforzar la autoestima, el sentimiento de competencia y la participación activa dentro del entorno educativo.
Beneficios motores, posturales y manuales
Además de los beneficios sobre la autonomía, el bienestar y la educación en el funcionamiento del sistema de atención sanitaria, las actividades enmarcadas en este Hospital de Peluches también contribuyen al desarrollo y la estimulación de otras áreas claves.
Así, en el ámbito de la función manual, el alumnado trabaja movimientos amplios de miembros superiores o la prensión a través de acciones como alcanzar peluches, manipular objetos adaptados o vacunarlos, favoreciendo la coordinación y el uso funcional de las manos.
En relación con la función postural, las propuestas incluyen ejercicios que fomentan el control de tronco, el equilibrio y la bipedestación mediante la exploración de radiografías de sus peluches o juegos de identificación de partes del cuerpo en diferentes superficies, adaptadas a las necesidades de cada alumno.
Asimismo, en el área de la función motora, las dinámicas se centran en el desplazamiento, la fuerza y la coordinación, incorporando elementos como el traslado de pacientes de peluche en camilla o la activación de ambulancias mediante pulsadores distribuidos por la sala, incentivando el movimiento y la exploración del espacio. “Dentro del proyecto, la fisioterapia se incorpora mediante actividades motoras adaptadas y contextualizadas en el entorno hospitalario, como recorridos simulando desplazamientos por un hospital, transferencias para acceder a camillas o sillas, circuitos motores relacionados con pruebas médicas, ejercicios de motricidad fina manipulando material sanitario de juguete o actividades de alcance y coordinación durante juegos de rol de médicos y pacientes”, explica Ana Cristina Muñoz.
Proyecto colaborativo con el Hospital San Rafael
La ubicación del centro escolar en el mismo edificio del Hospital San Rafael favorece la relación intercentros para la humanización del proyecto, tanto por la parte educativa como por la parte asistencial.
En este sentido, el equipo educativo está trabajando con la colaboración del equipo de sanitarios de San Rafael en el desarrollo práctico de diferentes actividades, permitiendo que los alumnos se familiaricen con el personal sanitario, y sirviendo de experiencia al equipo del hospital en la atención a las necesidades transversales de las personas con discapacidad en la atención hospitalaria. “Trabajar en San Juan de Dios nos permite, como enfermeros y enfermeras, atender la salud no solo de nuestros pacientes, sino también comprender las necesidades sanitarias de diferentes colectivos sociales”, explica una de las supervisoras de enfermería del Hospital San Rafael, Almudena Navarro. “En el caso de los chicos y chicas con discapacidad, nos ponemos a su disposición en la atención o proyectos como este, siendo conscientes de la importancia de atender a estas personas de manera holística e integral, adaptándonos a sus necesidades particulares”.
Colegio de Educación Especial San Rafael
El Colegio de Educación Especial San Rafael es un centro perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en funcionamiento desde 1959. Se trata de un centro concertado con la Delegación de Educación en su totalidad que atiende a alumnos con discapacidad desde los 3 hasta los 21 años de edad.
El Colegio de Educación Especial San Rafael consolida - desde su apertura en 1959 - un modelo educativo innovador e inclusivo centrado en el desarrollo integral del alumnado, a través de metodologías activas en las que cada estudiante se convierte en protagonista de su propio aprendizaje, atendiendo a sus intereses, capacidades y necesidades.
Su proyecto educativo apuesta por un aprendizaje globalizado, significativo y funcional, incorporando terapias alternativas como la intervención en el medio acuático y la terapia asistida con animales, así como el uso de recursos tecnológicos orientados al desarrollo de la competencia STEM mediante la gamificación y la robótica educativa.
Además, el centro impulsa proyectos integrados con otros centros educativos, institutos, asociaciones y la Universidad de Granada, promoviendo iniciativas de innovación educativa e intergeneracionales junto a residencias de personas mayores. Entre sus líneas estratégicas destacan también la participación en el Programa CIMA de la Delegación Territorial de Educación de Granada, la escolarización combinada con centros ordinarios, el servicio de atención temprana de 0 a 5 años y la continuidad asistencial y ocupacional del alumnado una vez finalizada la etapa escolar hasta los 21 años.
